• Por Cristóbal Nicolás Ledesma Salas
  • Periodista del Grupo Nación

Los caminos mal andados por los dos grandes de nuestro fútbol marcan un retroceso importante que creíamos superado y que inciden definitivamente en el crecimiento que deberían tener los jugadores para que puedan avanzar con pasos seguros en sus incursiones en las selecciones nacionales.

"Probamos y no resultó", señaló un dirigente del Olimpia, en relación a la contratación de futbolistas que no alcanzaron el nivel para jugar en la institución de mayores lauros del fútbol paraguayo. En estos días de facilidades que nos da la tecnología, la posibilidad de errar se minimizó y por ello no se entiende como el Decano puede cometer tantos errores.

El rendimiento de la estrella más fulgurante no alcanzó el nivel debido más allá de algunos destellos que nos recordaron que quien jugaba era Roque Santa Cruz; otros, ya probados como Cristian Riveros o Richard Ortiz, bajaron considerablemente su línea futbolística y los jóvenes de inmenso futuro se perdieron en la vorágine de un plantel totalmente confundido. Los profundos conocimientos de Almeida no fueron suficientes para reencausar la destartalada maquinaria.

En la vereda de enfrente ni hablar. Traer profesionales que no conocen el medio, nuestra idiosincrasia, el mundo Cerro, ya le costó mucho a la institución azulgrana. Cerro Porteño ya probó con Ferenc Puskás, por ejemplo, y más allá de obligarnos a mirar la historia para repasar el
impresionante palmarés del húngaro/hispano,no logró los objetivos hace rato soñados por la institución azulgrana. Como consecuencia de estos experimentos, 31 años después con Matosas, jugadores ya probados perdieron considerablemente su productividad.

El nivel (desnivel) alcanzado en 20 fechas de un torneo, no sirvieron para sostener la competitividad que se necesita en la selección nacional. Libertad y Guaraní son los equipos con jugadores de un rendimiento sostenido, prueba de ello el muy buen nivel mostrado por Juan Aguilar en los amistosos de la Albirroja, claro que una golondrina no hace primavera.

El futuro de futbolistas seleccionables de Libertad es inmenso, pero falta tiempo, hoy no hace a la necesidad inmediata del equipo nacional. Lo mismo ocurre con Guaraní, aunque con jugadores de mayor experiencia local, no internacional. Varios integrantes del plantel apuntan a la Albirroja, pero necesitan quemar etapas.

El tiempo perdido por Cerro Porteño y Olimpia lo vamos a lamentar mucho, y se va a revertir solo con un cambio sustancial de la situación para que sus futbolistas puedan encontrar la tranquilidad como para enfocar la mira exclusivamente en el juego, en la competencia. La siguiente prueba de la Albirroja está a la vuelta de la esquina y con mayoría del ámbito local; se necesita con urgencia el cambio de imagen que no se ve favorecido por los increíbles experimentos de los grandes que frenaron el crecimiento natural de sus jugadores.