• Por ING. JORGE MORENO
  • Empresario

En el 2015, el Paraguay fue afectado por el fenómeno climático El Niño lo que imposibilitó el trabajo continuado, principalmente en las obras viales y las obras de alcantarillados sanitarios del país encarados por la Essap, se notó un nulo avance en las obras y pérdidas en la actividad laboral de muchos compatriotas, lo que llevó a un reclamo permanente de obreros, técnicos y de todos los estamentos del sector. Las obras civiles también fueron afectados por la escasez de materia prima fabricada por las olerías que tropezaron con el problema climático y, por consecuencia, fueron afectados en su producción.

En cambio, en el 2016, ocurrió lo contrario. El factor climático favoreció para el sector productivo y también para las obras públicas y se notó la gran actividad económica que generó la ocupación de compatriotas en las diversas obras ejecutadas. Esto se ha notado en la falta de capacitación de los recursos humanos en los técnicos, obreros, albañiles, operadores de maquinarias, mantenimientos de equipos, entre otros. El repunte del sector de la construcción, que en el 2016 fue del 18%, hizo que realmente todo el recurso humano sea solicitado por las compañías del sector por su alta demanda. Notamos la importancia de las inversiones que encara el gobierno en las diversas obras públicas porque aquí no viene solo una calidad en la infraestructura del país, sino también la ocupación de miles de empleos para el sector que si sumamos las obras viales, obras civiles y otras como la navegación, vemos que son beneficiadas 200 mil personas de manera directa.

La importancia para la economía del país mediante la ocupación de la mano de obra es solo una parte de los beneficios que puede acarrear este segmento del sector. El país lleva un atraso en cuanto a infraestructura, sobre todo si comparamos la calidad y la cantidad de obras de los países vecinos con la nuestra. Nuestro objetivo es que la opinión pública pueda entender dos aspectos fundamentales de lo que significan las obras públicas, la primera es el desarrollo de la competitividad que tiene que tener el país, la otra, la importancia en la ocupación permanente y capacitada de los recursos humanos que existen en el Paraguay que es un aspecto fundamental.

En cuanto al endeudamiento, desde el sector de la construcción, consideramos que pensar en seguir con el crecimiento del país sin las inversiones o deudas, es un discurso que no es posible. Necesariamente el Paraguay debe seguir invirtiendo para las infraestructuras de obras públicas por la necesidad de ganar competitividad a la hora de producir y exportar sus productos. Este hecho va de la mano con el endeudamiento. Pero insistimos desde el sector privado, es para que ese endeudamiento sea responsable y transparente.

Si se dan estas dos premisas, debemos seguir con las inversiones, debemos seguir con el endeudamiento equilibrado para el buen futuro del Paraguay, porque realmente nos hace mucha falta para el beneficio de todos los paraguayos.