Por Laura Ramos, directora del Club de Ejecutivos.

Ante el último acontecimiento en el Brasil –evento ya muy comentado en nuestros medios– de la desafortunada grabación al presidente Temer, donde hace alusión a la aprobación de pago de coimas, conlleva a una sucesión de hechos, los cuales hacen un efecto tipo dominó a partir del primero.

¿Y cómo fueron desencadenándose los sucesos? Ante la filtración de la existencia del audio en cuestión, del cual se han hecho eco los medios, primeramente se dio un efecto en la bolsa, donde los mercados regionales se desplomaron para luego llegar hasta la suspensión de la actividad en Bovespa, para frenar la caída. Además, se deprecian las monedas, para luego provocar un efecto de incertidumbre. A pesar de todo esto, ya el presidente Temer ha comunicado que no renunciará, pero aún las perspectivas son muy confusas para los empresarios.

Todo lo expuesto anteriormente bajado al ámbito local produce una inestabilidad con uno de los socios más importantes en el ámbito comercial para el Paraguay. Con un dólar más caro para los brasileños, hace que sea más difícil ingresar productos paraguayos al vecino país perjudicando su competitividad, y muy por el contrario favoreciendo a los intercambios informales de frontera que sufrimos localmente como lo es el contrabando hacia nuestro país. De esta manera, las empresas locales deben hacer frente a la lucha continua de competencia desleal por parte de organizaciones informales, que inundan nuestro mercado con productos similares a precios muy por debajo de los permitidos si uno cumple con todas las exigencias tributarias y sanitarias.

Además del efecto que la crisis de Brasil pueda tener en Paraguay directamente, podemos analizar el efecto que tendría en Argentina y, a su vez, de nuevo indirectamente en Paraguay. ¿Cómo afecta esta crisis a Argentina? El mercado argentino tiene un intercambio con Brasil de US$ 22.500, aproximadamente, lo cual hace de Brasil su principal socio comercial. Del total de las exportaciones argentinas, el 15% va al Brasil, por lo que igual que a Paraguay, un dólar más caro le generará también mayor dificultad a la Argentina en colocar sus productos.

Se proyectaba que Brasil crecería un 0,5% en el 2017, pero ahora esa proyección por más mínima que fuera, está en duda, y puede ser aún peor. Se estima que la industria automotriz argentina será la más afectada, siguiendo luego con la de químicos, plásticos y calzados. Teniendo en resumidas cuentas al sector industrial bastante golpeado. Se calcula que por cada punto que crece Brasil, Argentina crece un 0,25%, por lo que una desaceleración afectaría en gran medida al vecino país.

Además de todo esto no debemos olvidar que también la situación complicaría el acuerdo que se buscaba cerrar entre la UE y el Mercosur para el 2017, ya que la suma de crisis políticas de los socios del Mercosur afecta significativamente, acaso aún más puesto que la presidencia rotativa del Mercosur debe pasar en el segundo semestre de este año a Brasil. Y los tiempos políticos pueden que no sean los mejores.