Por qué digo esto: Me refiero a su proyecto de ley del desbloqueo de las listas sábana, donde Franco tuvo que dar un poco de gusto o de esperanza a la ciudadanía, que tanto anhela poder elegir libremente a sus representantes parlamentarios, al plantear un desbloqueo total que hubiera sido perfecto si no le hubiese puesto el plazo, a partir del 2015; y dar otro gusto a los partidos tradicionales.
Ahora se preguntarán si quien es Dios y quien es el diablo en esta historia.
Pues yo me referiría como Dios al sufrido pueblo paraguayo que tiene el estoicismo de aguantar a unos cuantos sinvergüenzas y algunos impresentables legisladores que se lucran desde sus asientos en el Congreso en nombre de la ciudadanía. Y me refería como el diablo a los partidos tradicionales, que cada cinco años nos presentan en una lista impuesta a unos cuantos impresentables candidatos a parlamentarios, y en donde el pueblo no tiene otra opción más que de elegir.
Dirán ustedes, la opción es no votarles, votar en blanco, pero considero de que no es la opción más válida teniendo en cuenta que de todas formas seguirán ahí aunque sea con un voto y tras las elecciones ellos hasta se ufanarán de que fueron electos, aunque sea por un voto.
Entonces cuál es la opción que planteo, pues no queda otra más que seguir remando y continuar en la lucha de procurar de que en el Paraguay algunas vez haya más gente honesta y que piense que el ser que está a su alrededor es un prójimo y que como él tiene una efímera existencia sobre esta tierra, y que merece una mejor vida. Sigamos procurando por el desbloqueo de las listas sábana.