Ciudad del Este. Agencia Regional.
De dos disparos en la cabeza, un comerciante fue asesinado cuando viajaba a bordo de su automóvil. Ocurrió hoy, alrededor de las 18:00, sobre la supercarretera Mariscal López, a unos 150 metros de la entrada al Paraná Country Club, distrito de Hernandarias. El homicida viajaba con su víctima, según presumen los investigadores, quienes sospechan que se trataría de un ajuste de cuentas o un robo.
Se trata de Néstor Iglesias Amarilla, paraguayo, soltero, de 31 años, comerciante, dueño de una tienda ubicada en el centro de Hernandarias, dedicándose a la venta de celulares, recarga de saldo, realización de giros. Al momento del hecho se encontraba al mando de su automóvil Suzuki Swift, blanco, con matrícula BFH 632 Py.
Hoy, alrededor de las 18:00, personas que circulaban sobre la supercarretera llamaron al sistema de emergencias 911 a advertir sobre un automóvil estacionado a un costado de la ruta, sobre la banquina, con impactos de bala y una persona en su interior.
Policías de la jurisdicción acudieron al sitio y encontraron el rodado aparcado y dentro, ya sin signos de vida, a su conductor. Néstor presentaba dos impactos de arma de fuego en la cabeza, del lado derecho y sin orificio de salida. También había un impacto de bala en la ventanilla, lado izquierdo, del automóvil.
Intervinieron la fiscala de Turno en Hernandarias, Zunilda Martínez, el forense Carlos Cuevas, peritos de Criminalística y agentes de Investigación de Delitos. Luego de los trámites de rigor, el cuerpo fue entregado a familiares. “Por la dirección de los disparos, presumimos que el asesino viajaba con él, a su lado, y disparó estando dentro del automóvil. Creo que por la hora en que ocurrió y lo transitada que es la ruta, habría posibilidades de encontrar testigos que nos indiquen cómo era el autor de los disparos”, precisó Martínez.
Según los investigadores, Iglesias Amarilla no tenía antecedentes policiales. Un cliente declaró que hoy a las 14:00 le devolvió a Néstor G.20 millones que antes le había prestado, a pedido del fallecido que le había indicado que necesitaba ese dinero. Dentro del automóvil no se encontraron objetos de valor. En estas circunstancias, los investigadores presumen que pudo tratarse de un robo o de un ajuste de cuentas.