Este contenido requiere Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

DIARIO IMPRESO | PAIS
Imágenes de todo el poderío económico que acumuló en solo cuatro años
La historia de un joven pobre que se convirtió en un narco millonario
Habría dejado una cuenta bancaria de siete millones de dólares, varias estancias y mansiones, así como vehículos importados.
 [ 1.00 / 5 -Total: 2 votos  ] 
  
Compartir
05/12/2010
Una cuenta bancaria que  superaría los siete millones de dólares americanos, establecimientos  ganaderos de lujo, suntuosas  mansiones, lujosos vehículos importados. Ese es el patrimonio que habría dejado el fallecido Pedro Pablo Quevedo Medina, de 28 años de edad, más conocido como “Peter” Quevedo, quien el pasado 28 de noviembre, fue torturado, decapitado y sus brazos  mutilados por matones al mando de la poderosa mafia de frontera, por causas  hasta ahora desconocidas.

La historia de “Peter” Quevedo es similar a la que, en varias ocasiones, se habrán visto en las  películas de  Hollywood.

Nació en el seno de una familia pobre y, como muchos, tuvo  una  juventud normal. Sin embargo, su ambición al poder  y a la riqueza lo llevó a tomar determinaciones trágicas que, hoy día le costaron su vida.

Todo comenzó aproximadamente cuatro años atrás cuando “Peter” Quevedo consiguió un trabajo como secretario de un poderoso narcotraficante que operaba en Pedro  Juan Caballero.

Su inteligencia y astucia hizo  que, en poco tiempo, ingresara a la poderosa y peligrosa facción delictiva brasileña denominada Primer Comando Capital (PCC). Desde ese momento, su ascenso no solo económico sino también dentro de la estructura de  esa banda delictiva no se detuvo. En pocos años, logró lo que muchos quizás no lograrían ni siquiera en 300 años de trabajo.  

Adquirió mansiones, lujosas camionetas y estancias. Considerado hombre de confianza de Carlos Caballero  alias “Capilo”, autoproclamado jefe del PCC en el Paraguay y actualmente preso en la Agrupación Especializada, el joven Pedro Pablo cambiaba de esa manera su pobre vida para hacer parte de la selecta sociedad pedrojuanina.

Como ya era un hombre rico, “Peter” Quevedo tuvo que cambiar también de amigos. Desde ese momento, empezó a salir  con personas de dudosa reputación. Como todo joven, lindas  mujeres pasaron por la vida de Pedro Pablo quien, según se comenta en la frontera, era muy generoso con las damas ya que todos los caprichos de las chicas eran cubiertos con monedas en dólares americanos. No importaba cuánto costaba. Simplemente se compraba y punto.

Cuentan los datos que,  con la captura de “Capilo”, los jefes de la facción del PCC que se encuentran en Sâo Paulo, Brasil, nombraron a “Peter” Quevedo como el nuevo jefe de esa banda delictiva.

Sin embargo, no se esperaba que en tan poco tiempo todo ese sueño hecho realidad  terminara trágicamente. El viernes 28, Pedro Pablo fue encontrado muerto dentro de su camioneta en un camino vecinal de Pedro Juan Caballero, específicamente en la colonia Potrero Sur.

Los sicarios, no contentos con ejecutarlo, lo decapitaron y cortaron sus dos brazos. Para la mafia, es un claro mensaje de que algo muy grave  habría cometido “Peter”    Quevedo para terminar así.

Según la Policía,  numerosas versiones giran en torno a su asesinato. Algunos dicen que, por el poder económico  que tenía, y que en vez de detenerse aumentaba cada día, empezaba a asustar a otros eslabones de la mafia de frontera quienes, para poner punto final al problema, ordenaron su ejecución.

Otros sostienen que se habría hecho un negocio multimillonario  en el Brasil con la venta de drogas y el  dinero, fruto de la transacción, desapareció. Ante tal situación, los grandes jefes del narcotráfico afincados en territorio brasileño empezaron a exigir su parte en el negocio,  pedido que no fue oído por los traficantes paraguayos.

Como alguien tenía que pagar por todo eso, los propios amigos de  “Peter” Quevedo  lo entregaron a sus verdugos. Verdad o mentira, nadie sabe. Lo cierto y concreto es que ahora, con la muerte de Pedro Pablo, varias personas ya se encuentran en la lista para sucederlo y, con eso, soñar en  transformarse en poco tiempo en un poderoso “empresario de frontera”.
Comentar
.-.-
Registrarse  |  Recuperar Contraseña
Para poder comentar debe estar registrado
SESIÓN DE USUARIO
Correo 
Contraseña
REGLAS PARA EL COMENTARIO
-El comentario representa la opinión del lector y no la línea editorial de LA NACION.
-lanacion.com.py no se hace responsable por los comentarios publicados.
-El comentario está sujeto a la revisión de un editor para su publicación.
-Nos reservamos el derecho a eliminar comentarios inapropiados: ofensas, insultos, agravios, groserías, etc.
-Las cuentas de usuarios que no respeten las reglas serán dadas de baja.
-Los usuarios solo podrán escribir hasta 1200 caracteres.
-Aquellos usuarios que dupliquen sus comentarios serán desactivados.
-Si el equipo técnico de lanacion.com.py detecta el uso de datos falsos, el usuario será inmediatamente bloqueado.
-Este espacio no puede ser utilizado para hacer publicidad, promociones ni propaganda de ninguna clase.

© 2011 Grupo Nación de Comunicaciones Todos los derechos reservados. Av. Zavala Cué entre 2da y 3ra / Fdo. de la Mora Zona Sur - Paraguay - Teléfonos: (595-21) 512 520 / Fax Redacción: (595-21) 512 535 - Fax Publicidad: (595-21) 513 455 / Fono Avisos: (595-21) 522 522 - email: digital@lanacion.com.py