Los liberales que no comulgan con el presidente de la República, Fernando Lugo, y su entorno, en los últimos días, están intensificando sus ataques al ex obispo, jugándose al todo o nada por sacar algún rédito que los impulse a lograr la titularidad del Poder Ejecutivo en el 2013.
Desde el franquismo, con su hoy principal aliado, el senador miguel Abdón Saguier se apunta toda la artillería hacia Lugo y a un sector del liberalismo que sigue sosteniendo al Presidente. Es decir, la oposición actualmente se está fortaleciendo en la división del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), y no precisamente entre los colorados, oviedistas y patriaqueridista.
En contrapartida a este ataque de un sector del PLRA, el presidente Fernando Lugo está jugando a dos puntas. Por un lado, le endulza la boca a sus aliados liberales, con cargos que no tienen mayor peso, y por el otro, asiste y es el principal orador en el encuentro que los sectores de izquierda prepararon para la firma de una Carta Intención con miras a las municipales. Pero el discurso de Lugo no fue simplemente de alabanzas a la izquierda, sino muy por el contrario, apuntó gran parte de sus proyectiles hacia los partidos tradicionales, aventurando incluso que ya llegó la hora de su desaparición.
Este hecho no quedó en la simple anécdota. Este hecho marca que el Presidente sigue y seguirá apostando con más fuerza hacia la izquierda, y dejará a un costado, con algunas migajas incluidas, al partido que aportó la mayor cantidad de votos en abril del 2008, para que él llegue a la Presidencia de la República.
Quizás la jugada o la estrategia del Presidente no sea nada nuevo. Quizás, esta maniobra siempre estuvo en su mente y usó a los liberales para lograr su objetivo. Sin embargo, hoy es mucho más fuerte y más visible su intención de ir teniendo los hilos de la ya histórica Alianza Patriótica para el Cambio, y de esa forma dar más espacio en los emergentes sectores de izquierda que, si bien aún no es un sector muy fortalecido, la mano que le puede dar el Presidente puede servir para posicionarse de una vez por todas en el país.
¿Será o no peligroso el fortalecimiento de la izquierda en el país? Eso habría que ver en el transcurrir del tiempo. En tanto, lo peligroso es que Lugo no está haciendo bien las cosas, y el fantasma del juicio político ronda sobre su cabeza, y esta vez ya con un fuerte apoyo de los liberales que no comulgan con sus ideas. Y el juicio político al Presidente, en una democracia débil como la del Paraguay, no es un buen síntoma. Al contrario, que se lleve a esa instancia al presidente de la República marcará de nuevo un retroceso y quedará una vez más demostrado que en el país, las cosas nunca se hicieron bien, ya que no existe una plataforma donde pararse en situaciones como estas.
Es decir, estamos parados sobre un terreno fangoso que cualquier fuerza que arremeta, desde el sector que sea, puede destruir lo que, por lo menos, el pueblo anhela que se construya. Y de eso parece que la clase política, la clase dirigencial, no se da cuenta, o sí, se dé cuenta y está tratando de llevar agua a su molino para sobrevivir en medio de la tormenta y así poder despegar apenas pase el temporal.
Publicado el 30.01.10 09:26:00 AM
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