Los problemas de la economía china, la caída de los precios de las materias primas y las tensiones políticas están frenando el crecimiento de las economías emergentes, advirtió el FMI. La institución financiera también subraya los contrastes entre países como India, con un sólido crecimiento de más del 7%, y economías en recesión como la de Brasil o Rusia.
El FMI revisó ligeramente al alza sus previsiones de crecimiento para el conjunto de países emergentes y en desarrollo, hasta 4,2% en 2016 (+0,1 punto más que sus previsiones de julio). Aunque este grupo contribuye a las tres cuartas partes del crecimiento mundial del PIB, las perspectivas son "desiguales", y el FMI cita en particular el freno de las importaciones chinas, que afecta a todos los emergentes así como a las tensiones en algunos países.
China, motor de la economía mundial, está llevando a cabo una transición económica para estimular el consumo interno y reducir su dependencia de las inversiones y la exportación. Sin embargo, la transformación no es fácil, y en el 2015 el país registró su crecimiento más bajo en 25 años (+6,9%). En sus previsiones de ayer, el FMI augura para el 2016 un crecimiento del 6,6% y de 6,2% para el 2017.

