La agroindustria es el sector de mayor crecimiento en los últimos años en el país y el de mayor peso en el PIB industrial, seguido de otros tradicionales y no tradicionales que fueron ganando terreno, no obstante se debe seguir realizando esfuerzos para potenciar estos nuevos sectores emergentes que aportaron al desarrollo con competitividad en el mercado nacional y extranjero.
Es lo que adelantó el autor del libro "Ser Industrial en el Paraguay", Fernando Masi, cuya presentación se realizará hoy a las 18:30 en el Gran Hotel del Paraguay, auspiciado por el Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (CADEP).
"Definitivamente la agroindustria aparece como el sector de mayor crecimiento en los últimos años, también el de textil y confecciones, de bebidas y de tabaco, como los tradicionales. Entre los no tradicionales se destacan la industria química, la de plásticos, la de materiales de construcción y la de bienes de capital", señaló.
El libro aportará a los diferentes segmentos sobre la industria nacional, en especial a los responsables de toma de decisiones y de políticas económicas a nivel gubernamental. Así también a los que deseen invertir en el país sean actores nacionales o internacionales, para los jóvenes emprendedores y estudiantes de economía y de administración de empresas, porque contará con experiencias de empresarios, contó Masi.
En el material se trata de explicar porqué el sector manufacturero se encuentra en una nueva etapa en el Paraguay, cuáles fueron los esfuerzos por modernizar el sector, cambiar el pensamiento como empresario, y porqué vale la pena invertir en un sector que puede tener un futuro interesante para el país.
El autor señala que la industria puede crecer, competir e innovar en una economía abierta como el Paraguay pero que falta ordenar mejor las diferentes políticas de estímulos y de financiación pública del sector manufacturero.
Mencionó que hace falta más inversión en el rubro industrial, y que la atracción de maquiladoras es interesante, pero no suficiente y que para ello se necesita de mayor infraestructura.
Es decir la construcción de nuevas rutas y el mejoramiento de las existentes, una mejor y mayor distribución de la energía eléctrica a partir de las nuevas líneas de transmisión de 500 kV, un empuje más fuerte a todo lo que sea conectividad, especialmente internet, mejoramiento de la hidrovía y recuperación del transporte ferroviario.

