La falta de infraestructura adecuada para acompañar el crecimiento que se registra en el plano económico con la industria de la construcción, especialmente en zonas comerciales, es un dilema que se arrastra de años.

Las políticas que signifiquen fortalecer el mejoramiento en esa área deben ser acompañadas por las instituciones públicas, la clase política y la ciudadanía, que es la que se verá beneficiada.

Una muestra de la heredada situación de infraestructura se puede comprobar con lo que sucede en la llamada zona corporativa de Asunción, notándose un grave problema por la ausencia de desagües cloacales, un punto irreversiblemente negativo que atrasa el crecimiento de una ciudad que desea ser cosmopolita.

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Así lo interpretan gerentes y colaboradores de los grandes edificios empresariales instalados recientemente en la avenida Aviadores del Chaco.

El sector privado, que colabora con el crecimiento acelerado de nuestra capital, con toda razón, cuestiona la falta de acompañamiento de las instituciones que deben encargarse de esa parte de la infraestructura, entre ellos la Municipalidad de Asunción.

Cabe describir que la zona de la avenida Aviadores del Chaco hoy es un sitio donde se convocan y concretan varios negocios importantes en el país, entre los que están inclusos edificios de gran envergadura.

Se trata del sector con mayor éxito en el área empresarial, ya que en menos de dos años fueron instalados en el lugar un centro de esparcimiento, Paseo La Galería, el hotel Dazzler y un edificio corporativo, World Trade Center, entre otras edificaciones que lograron emplear a cientos de personas y trajo consigo inversiones. Hoy por hoy es el centro empresarial más importante del país, que sufre, por debajo, un grave problema por la falta de salida cloacal.

De acuerdo con la queja de los empresarios, la gran inversión y una masiva cantidad de dinero en concepto de impuestos municipales, sin embargo, no son retribuidas por la comuna capitalina con las garantías en cuanto al cumplimiento de los servicios urbanos básicos.

Asimismo, según las denuncias, son innumerables los reclamos de la ciudadanía con respecto a esta situación. En la zona existen varios locales gastronómicos que exigen soluciones a las aguas negras que pululan en las veredas, ya que no existe un desagüe cloacal debidamente entubado y, a raíz de eso, tienen problemas con los cliente que se quejan de los olores nauseabundos que despiden las cloacas a cielo abierto, como también los charcos de agua que son un problema para los peatones que son salpicados por los vehículos.

Para lograr una solución al delicado tema, tanto la Municipalidad de Asunción como las instituciones del Gobierno necesariamente tienen que establecer un trabajo conjunto que permita de momento lograr una solución alternativa.

Nadie puede rehuir de la responsabilidad por esta carencia. Las instituciones que deben encargarse del saneamiento de la ciudad no pueden escudarse con respuestas como que es un problema de los edificios en una zona que creció de manera acelerada.

En este sentido, se debe sostener que estos fueron aprobados para sus construcciones en la zona y mínimamente deben ser acompañados con obras complementarias urgentes que les posibilite un funcionamiento acorde a lo que debe ser un lugar que está generando inversión y respaldo a la economía.

El problema del sistema cloacal no es solo en esa zona de Asunción, sino general. Peor situación se vive en localidades fuera de la capital, salvo algunos casos que al menos a medias tienen infraestructura para ello.

En lo que respecta a Asunción, existe un plan maestro que prevé la instalación de colectores en varias zonas que deben llevar los residuos hasta una planta de tratamiento que será construido cerca de la Costanera de Asunción.

El proyecto que se ejecuta desde hace varios años tuvo innumerables inconvenientes, pero avanza a pasos lentos.

Para lograr una solución al delicado tema, tanto la Municipalidad de Asunción como las instituciones del Gobierno necesariamente tienen que establecer un trabajo conjunto que permita de momento lograr una solución alternativa, mientras las obras de mayor magnitud se proyectan para dar una salida definitiva.

En un tiempo en el que el país se encuentra en una etapa de rápido crecimiento sobre todo en edificaciones, es inadmisible que las instituciones no dimensionen el papel que tienen que cumplir para acompañar ese avance.

Si bien la solución no se dará de la noche a la mañana, es necesario comprender que ella debe darse de manera urgente. De lo contrario, en particular la zona de Aviadores del Chaco, a pesar del gran esfuerzo del sector privado, el drama seguirá sumergido en medio de nauseabundas aguas y un mal olor.

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