Según el reporte del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), en la producción de algodón solo quedan los productores más eficientes, ya que cada día más es más difícil obtener rentabilidad con el rubro. En la actualidad solo se cultiva el 5% de lo que se explotaba en los años 90, donde el textil estaba en el auge de la producción agrícola.

El Inbio destacó que con el uso correcto de la biotecnología y la rotación de cultivos fue una combinación exitosa para los algodoneros incentivados por la institución. Gerardo Ortiz, productor de la zona de Carlos Antonio López (Itapúa), manifestó que solamente con apoyo técnico se puede tener una productividad sostenible año tras año con el algodón. "Si aplicamos de buena manera, la biotecnología podemos llegar a buen puerto y solamente con el respaldo de los técnicos se puede llegar", destacó el productor.

Con una buena rotación y el uso del algodón biotecnológico, Blásido Riveros, productor del distrito de Choré (San Pedro), obtuvo una productividad de 4.000 kilogramos por hectárea, que representa cuatro veces más que el promedio nacional.

En Paraguay, apenas el 13% de los 264.000 pequeños productores que se encuentran en el rango de menos de una hectárea a 50 hectáreas, recibe asistencia técnica pública o privada, informó la Unión de Gremios de la Producción (UGP).

DRÁSTICA CAÍDA

En la actual campaña, 2014-2015, la siembra de algodón está en torno a las 30.000 hectáreas. La caída del rubro fue tan drástica, que en la actualidad solo se produce el 5% de lo que se producía hace 25 años, época en que el rubro era vital en la economía paraguaya. En esos tiempos, la superficie de siembra del rubro estaba en torno a las 600.000 hectáreas, lo que correspondería a la superficie de siembra de trigo en la actualidad, o el 18% de la superficie de soja.

Según los datos del Banco Central del Paraguay (BCP), Paraguay exportó 2.900 toneladas de algodón en el 2014, una cifra mucho menor a las 219.000 toneladas exportadas en el apogeo del oro blanco, allá por 1990. Los precios ya no son tan altos y muchos de los que abandonaron el barco podrán volver si encuentran el camino de un cultivo que puede ser rentable, destacó la Unión de Gremios de la Producción (UGP).